SentÃa que todo giraba al rededor de mà y que yo giraba al rededor de todo, me sentÃa mareada, apunto de desmayarme y de perder el conocimiento completamente. No podÃa escuchar nada a mi al rededor sólo un arduo ruido muy bajo y lejano y me sentÃa tan desorientada, sentÃa una debilidad generalizada, mis piernas temblaban y no podÃa moverme, tenÃa una sensación de inestabilidad, me sentÃa desequilibrada, y también sentÃa incontrolables nauseas. SentÃa miedo. Nunca tuve ningún tipo de trastorno, mucho menos trastornos en el sistema vestibular, pero ahà estaba sufriendo una alteración en mi sistema vestibular, para luego más tarde sufrir un ataque de ansiedad.
—No te enamores de mÃ. No te quiero y no te querré de esa manera.
La convicción y la seguridad de él diciendo aquellas palabras fueron las que hicieron que mi mundo se cayera pedazo por pedazo, y que una hermosa noche estrellada y cálida se convirtiera en una noche nublada, tormentosa, y gris. Y con eso, una nueva yo, mucho más fuerte, y mucho más frÃa.
